RENCOROSOS SILENCIOSOS: SU REGALO PERFECTO

En estas fechas navideñas, uno de nuestros principales quebraderos de cabeza es la lista de los regalos. Regalar en esta época es fundamental,  un acto de agradecimiento para con quienes nos rodean, ya sean familiares, amigos o allegados. Pero por más listas de compras que hagamos, por más organización que se tenga, estar al día con todos los compromisos es casi imposible.

Es fácil hacer un regalo y quedar como reyes cuando conocemos muy bien los gustos de la otra persona, o cuando te hacen una petición muy concreta… pero qué ocurre cuando tienes cuñados, sobrinos, nietos, a los que quieres, evidentemente, pero no tienes ni la más remota idea de cuáles son sus preferencias, sus aficiones, sus… Y en esos momentos es cuando nos vienen a la mente, las corbatas, los calcetines, los pijamas, las colonias, todos aquellos recursos fáciles que nos sacan del apuro pero que maldita la gracia que le hacen a quien los ha de recibir.

Con estos regalos “quedabien” lo único que conseguimos es engrosar el número de “rencorosos silenciosos”, que o bien los tiran, los arrinconan; o el día 7 de enero, desde bien temprano, están haciendo cola en la tienda para devolverlos.

Miles de veces hemos pensado lo fácil que sería todo si en lugar de regalos pudiéramos obsequiar  dinero. Pero desistimos de esta idea por creer que regalar dinero contante y sonante es la antítesis de las emociones cálidas y agradables asociadas a las fiestas.

No es de extrañar que el dar dinero como regalo haya tenido tan mala reputación. Parece que al entregar efectivo nos estamos despreocupando de pensar qué puede hacerle ilusión a esa persona, renunciado a cualquier tipo de sorpresa. Pero en realidad es la mejor forma de no equivocarnos y, sin duda alguna, es el regalo más eficiente económicamente hablando.

¿Qué es peor: regalar dinero o que tiren tu regalo porque no les gustó?

Por suerte, las cosas están cambiando. Los tiempos modernos nos exigen modificar nuestras perspectivas sobre lo que es tradicional. En realidad, regalar dinero no tiene nada de reprochable. Resulta que no sólo es fácil para el que lo da, sino que también es valorado por el destinatario afortunado que lo recibe.

A veces ayuda más un dinero extra que un obsequio. Muchas personas prefieren dinero en efectivo, de esta manera pueden reunir la cantidad suficiente para conseguir el regalo de sus sueños.

Así que no nos sintamos incómodos ante la idea de regalar dinero durante estas fiestas navideñas. Eso sí, si queremos darle una carga emocional y transmitirle a nuestro ser querido que hemos dedicado parte de nuestro tiempo a pensar en él, busquemos un embalaje original, o mejor aún, convirtamos los billetes en una bella envoltura. ¡Regala creatividad!

¿Cómo? Aquí te mostramos diferentes opciones

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Lo que nunca debemos perder es el sentido de estas fiestas: el amor y el agradecimiento.

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